Juan Vargas abandonó la cancha, masticando su rabia. Una nueva derrota en casa hizo una mueca en la cara del Loco Vargas, quien consciente de nuestra triste realidad, renegó de su suerte y hasta puso en tela de juicio la entrega de sus compañeros.
Siento rabia porque quiero ganar todos los partidos, sin embargo, cada uno debe ser consciente de lo que ha hecho en la cancha y analizar su actuación, estamos mal y eso no lo podemos negar. Es triste esta situación porque uno trata de hacer lo mejor, pero siempre pierdes y pierdes y eso molesta, enfatizó.
Lamentablemente tuvimos mala suerte, hubo dos palos que nos impidieron los goles sino otra sería la historia. Tuvimos errores que nos costaron caro. Da pena no poder retribuirle el esfuerzo a la gente que nos viene a apoyar, ellos quieren ver ganar a su selección, pero no podemos darle esa alegría, agregó Vargas.
En su opinión, el rival no fue superior. Ecuador nunca fue más que nosotros, pero fueron contundentes, metieron los goles y se llevaron los puntos. Así es el fútbol, dijo resignado.
Pese a la frustración por los malos resultados, el Loco no abandona el barco. No podemos corrernos a la realidad, tenemos que poner el pecho hasta el final. El mundo gira, ahora estamos mal, pero esperamos acabar de buena manera, concluyó.










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